Santiago

Santiago de Compostela: ¡Hemos llegado!

Santiago de Compostela es el final cristiano de nuestra peregrinación. Algunos llegan aquí después de 3 días, mientras que otros llevan andando varias semanas. Algunos han andado los últimos 100 km, mientras que otros pueden acercarse o superar los 1000 km. Un sentimiento contradictorio nos invade: Comenzamos nuestra andadura para llegar aquí, pero: ¿deseamos realmente finalizar?. Es fácil ver en cualquier momento, en la praza do Obradoiro o en el interior de la Catedral, a alguien llorando de emoción. Para los que deseen continuar, una prolongación pagana nos puede llevar a Fisterra o a Muxía. Evidentemente, en Buen Camino! se le dedica un espacio considerable: nada menos que 47 fotos en 9 páginas.

La catedral

La ciudad de Santiago de Compostela es nuestra meta desde que empezamos a andar, pero nuestra meta real es su Catedral. Seas o no creyente; hayas hecho tu camino por motivos religiosos o cualquier otro, entrar en la Catedral después de nuestra andadura, emociona. Es difícil resistirse a la asistencia, como mínimo a una de las misas. Es también difícil resistirse – cómo no- a entrar varias veces mientras estamos en Santiago.

En una de las misas, -generalmente al mediodía- se lee el punto de origen de los peregrinos que hoy han llegado a Santiago y que han recogido su Compostela en la Oficina del Peregrino.

El vuelo del Botafumeiro es espectacular y habitualmente suele hacer un vuelo diario, aunque (según algunas informaciones) debe ser patrocinado. Debe su origen hace más de 800 años y se usaba para purificar el aire de la Catedral debido a las multitudes que diariamente se agolpaban en ella.

Santiago peregrina

Santiago de Compostela está vinculada desde tiempos remotos a la peregrinación. En cualquier época del año es fácil distinguir entre sus visitantes a los que hemos llegado aquí como peregrinos. Evidentemente, el lugar más visitado por nuestra comunidad es la Catedral de Santiago, justo antes o después de la Oficina del Peregrino, donde debemos ir para recoger nuestra Compostela. Se trata, como ya sabes, del certificado o comprobante de nuestra andadura que hoy ha acabado y que demostraremos con nuestra credencial del peregrino y todos los sellos que demuestran nuestro camino.

Santiago turística

Pero no todos sus visitantes son peregrinos porqué hoy, Santiago de Compostela es un punto de fuerte atracción de visitantes de cualquier lugar del mundo. Desde su barrio antiguo, las losas que cubren sus calles, hasta las típicas tartas, pastas y licores, forman un entramado de atractivos a los que los visitantes no van a renunciar.

Destaca también la oferta gastronómica, toda ella de gran calidad y variedad, aunque cabe citar sus platos típicos gallegos, como las mariscadas, el pulpo o los modestos pimientos de Padrón. Aprovecha tu estancia en Santiago para disfrutar de estos placeres terrenales.