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(Ver parte 1)

Conectando con la Naturaleza

Somos nuevos en esto. Pero después de un par de días ya tenemos asumido que SOMOS peregrinos. Al hablar con otros peregrinos con los que coincidimos en el albergue, o en un restaurante donde compartimos mesa y el socorrido “menú del peregrino”, nos damos cuenta que los hay que son repetidores o incluso asiduos. Son los que yo llamo reincidentes. Están haciendo el camino por segunda, tercera o séptima vez. Es bueno que en este nuestro primer camino escuchemos lo que nos están diciendo. Cada camino es una experiencia distinta y cada caminante un cúmulo de experiencias que no tienen porqué coincidir con ninguna de las nuestras. Pero unos buenos consejos siempre nos irán bien.

Hacia Cizur Menor

¡El móvil!

¿Hemos sido capaces de olvidarnos del móvil mientras caminamos?. ¿Hemos logrado tenerlo apagado? ¿O al menos en silencio?. Si lo hemos logrado, cuando ya llevamos andando 5 o 6 días nos damos cuenta que la mente funciona ya de diferente manera. Lo que tanto nos preocupa en el día a día pierde importancia. Y en cambio la toma los recuerdos de los familiares y amigos, de los que sorprendentemente recordamos aniversarios, onomásticas y datos que no solemos tener en cuenta habitualmente. Damos valor a las relaciones personales, tanto si están en el propio Camino o en nuestra vida habitual. Compartir una charla con otro peregrino mientras nos tomamos una cerveza en una breve parada puede significar algo extraordinario. Pues a menudo estas charlas sueles ser más profundas que las habituales en el ascensor con un vecino.

También se ha producido otro cambio: Los miedos a no poder completar las etapas se han desvanecido. Aunque cada día llegamos a nuestra meta fatigados, cada mañana disponemos de las fuerzas suficientes para afrontar una nueva etapa.

Por cierto: aunque hayas logrado apagar el móvil mientras andas, es muy recomendable conectarlo de nuevo para hablar con los seres queridos al final de la jornada. Mandarles un beso o un abrazo.

Buen Camino!

Elritmodevidaquelostiemposactualesnosimpone (1)

Nuestro primer Camino de Santiago

Conectando con la Naturaleza

¿Te has preguntado alguna vez porqué hay tantos peregrinos haciendo el Camino de Santiago? Cada año se supera el récord de la anterior temporada.

Hace ya tiempo que los humanos que nos hacemos llamar civilizados nos hemos alejado de la naturaleza, de sus señales, de sus pistas. Ya no somos capaces de captar lo que los pájaros saben según los vientos, lo que los árboles nos indican según la inclinación de sus hojas, lo que lleva a las hormigas a un movimiento inesperadamente frenético. Estamos desconectados.

¿Cuando es la época de los tomates? ¿Y la de las berenjenas?. No importa: vamos al súper y siempre hay tomates y berenjenas. Será porqué todas las partes del mundo están ahora muy cerca de casa. O porqué intervenimos artificialmente en su ritmo de crecimiento. Si estuviéramos más conectados con la naturaleza, veríamos que ésta nos indica cuando es el mejor momento para comer tomates y berenjenas: cuando crecen y maduran al lado de casa y cuando saben mejor.
tomates

El trabajo o su ausencia, los problemas familiares, económicos u otros temas a veces imaginarios nos sumerge en un mar de pensamientos creados por nuestra mente. Le llamamos ingenuamente: «Elritmodevidaquelostiemposactualesnosimpone». Así: todo seguido.

De vez en cuando sabemos de otras personas que han hecho el Camino de Santiago y que vuelven de él visiblemente cambiados. Pero no nos sentimos aludidos porque no tenemos tiempo de parar.

¿No tenemos tiempo?

Y llega un día en que nos damos cuenta que tenemos que parar y no sabemos porqué. ¿Es una corazonada?. ¿Una intuición?. ¿O una señal del alma?. ¿O quizás la imperiosa necesidad de tomar una decisión crucial en nuestra vida?. Y recordamos el Camino de Santiago. ¿Podría ser una forma excelente de parar y re-conectarnos con la Naturaleza?.

¿Empezamos?

No diré nada de la preparación, del equipaje y demás logística. Si estáis interesados encontrareis información en cantidad en otras páginas.

Primer día de nuestro primer Camino: No importa el lugar que decidamos para empezar a andar. Podemos decidir la puerta de casa o cualquier lugar del trazado señalado de un Camino cualquiera. Supongamos que decidimos éste último supuesto para aseguramos encontrar las infraestructuras que podamos necesitar. Nos presentamos en el albergue de inicio para conseguir nuestro primer sello. ¡Nuestro primer sello! ¿No tenías mariposas en el estómago?. Puede que veamos algún cartel que indique algo así como “Exclusivo para peregrinos” o “Atención al peregrino”. Y nos preguntamos ¿peregrino yo?. ¡Vaya! ¡No me lo había planteado! Pero claro: el Camino de Santiago es una peregrinación cristiana.

Andamos. Empezamos a hacernos preguntas: ¿Seré capaz? ¿Me habré precipitado? ¿…? La mente no para. Y cuando nos cruzamos con otros peregrinos nos saludan: “Buen Camino!”

(Continúa)

El cambio inevitable

Todo cambia.

El mundo cambia, nuestras percepciones cambian, la tecnología cambia y nos cambia…

Emocionante la letra de esta canción que interpreta Mercedes Sosa: «Todo Cambia»

Hace años vi una película de la que recuerdo muy pocos detalles. No recuerdo ni tan solo el título. Pero una de las escenas me conmovió: Una pareja que había convivido durante bastantes años estaba ya en trámites de separación. Uno de los dos, el que hubiera preferido no separarse dijo: «Es que tu has cambiado mucho» a lo que el otro le responde: «Tu al contrario no has cambiado nada». El cambio es inherente a la vida. No cambiar es una anomalía.

Un día, al igual que muchos lo hicieron antes y otros lo harán después, decidí hacer el Camino de Santiago. Se trataba de la necesidad de tomar un rumbo diferente durante unos días. Y pensar.

Andar

Andar sin otra finalidad que llegar al final de etapa. Después de unos días la mente se despeja. Y pensar se hace fácil. Andar se convierte en un modo de meditación activa. Y aunque el motivo de la peregrinación no sea la fe, el Camino está repleto de capillas, iglesias, conventos… que nos atraen hacia su interior. Nos marca la convivencia con los demás peregrinos; la conversación; el dormir por las noches; la forma de encarar nuestro agotamiento… Hasta un momento en el que nos damos cuenta que en el término «Camino de Santiago» es ya más significativo «Camino», que «Santiago». Y más aún cuando ya estamos pisando la ciudad. Un sentimiento contradictorio nos invade: hemos andado muchos días para llegar hasta aquí. Pero íntimamente no deseamos que nuestro camino acabe.

Santiago de Compostela

Inconfundible entrada a Praza Obradoiro

¿Y decíamos cambio?

La mayoría de nosotros ha vuelto cambiado del Camino. Podemos ser escépticos pero muchos hemos notado aquello tan paranormal como “la energía del Camino”. Lo recordamos agradablemente a pesar del cansancio y de la dureza de algunas etapas. Por eso muchos de nosotros lo recorremos dos, tres, diez veces. A mi me gusta decir que muchos somos reincidentes, positivando una palabra de connotaciones negativas.

Guiado por este sentimiento se me ocurrió hacer este libro y llenarlo de contenido gráfico. No se trataba de crear un producto maravilloso. Se trataba de enriquecer los recuerdos propios de cada uno. Que mirando y remirando sus páginas fuera muy fácil rememorar experiencias. Al fin y al cabo, lo más importante de cada uno de nuestros caminos son las experiencias que recordamos y que nos transportan de nuevo a ellas. ¿Verdad?

Puente la Reina

Puente la Reina

Una de las muchas poblaciones que debe su existencia al Camino es Puente la Reina. Y una de las importantes también, porqué aquí se únen el camino francés con el aragonés: los dos más transitados. “Y desde aquí, todos los caminos de Santiago se hacen uno solo”, reza el monumento al peregrino que encontramos en su entrada.
Emblemática población que debe su nombre al puente de peregrinos que cruza el río Arga. En consecuencia, es frecuente ver en él a los peregrinos parados mientras descansan o se hacen fotos.

A visitar

Pero Puente la Reina no es solo el puente de peregrinos. Si os gusta el turismo cultural y aunque esteis cansados, es muy recomendable visitar la Iglesia de Santiago. No teneis excusa porque está en la calle Mayor y porqué pasamos justo por delante. Y aunque es cierto que damos un pequeñísimo rodeo, también recomiendo visitar la Iglesia de San Pedro. Recordad que el origen del Camino de Santiago es la peregrinación cristiana y por lo tanto está plagado de iglesias y capillas. Desde pequeñas ermitas a grandes catedrales.

¿Sabéis quien encargó la construcción del puente?

Buen Camino!

 

Huellas de peregrinos

huellas de peregrinos. Espiral de piedrasHuellas de peregrinos: Las piedras.

Una de las cosas que más me llamaron la atención incluso desde antes de hacer el Camino de Santiago por primera vez, fueron estas huellas de peregrinos. Estos testigos de paso que los peregrinos vamos dejando por allá donde andamos. Como muchos de vosotros ya sabéis, mi profesión y mi afición es la fotografía. Pues tengo más de 100 fotografías de estos testimonios que a pesar de ser mudos tanto nos hablan; tantas cosas nos dicen; tanto significado pueden tener. Y precisamente a estas Huellas de peregrinos les he dedicado una doble página en el libro Buen Camino!

Huellas de peregrinos: las curcesLas cruces.

Mirad esa imagen: El camino pasa justo entre un aserradero y la carretera. De la misma actividad industrial se encuentran en el propio camino, astillas de madera que supongo salen accidentalmente despedidas. Pues estas astillas son aprovechadas por los peregrinos para dejar cada uno su propia huella en forma de cruz cosida en la malla.

Mientras que hay lugares señalados del Camino de Santiago donde la tradición ya nos marca que debemos dejar nuestra piedra, como en la Cruz de Ferro, encontramos decenas de lugares dispares sin nombre donde casi sistemáticamente aportamos nuestra piedra, llegando después de pasar miles de peregrinos a monumentales acumulaciones.huellas de peregrinos: columnas de piedras

Y aunque no tengamos previsto hacer ninguna de estas aportaciones, cuando vemos uno de estos montículos nos vemos atraídos hacia él. Algo nos impulsa a dejar un guijarro y hacer crecer aunque sea mínimamente la pila mineral.huellas de peregrinos. Montículo de piedras

Navarrete

Navarrete

Navarrete nos recibe con las ruínas del antíguo hospital de peregrinos de San Juan de Arce, donde queda algo más de medio metro de cada pared. Su fachada ha sido trasladada y ahora forma parte del actual cementerio local, a la salida de la población.

Al llegar al núcleo urbano nos sorprende su peculiar calle porticada. Su irregular construcción nos hace temer que su estabilidad es dudosa, aunque lleva así cientos de años. Aquí está el albergue municipal, solo uno de los disponibles en Navarrete.

Alfarería

Esta polbación es reconocida por la destreza de sus alfareros. Por ello, en un lugar destacado próximo a la Iglesia de la Asunción, un descriptivo monumento les rinde justo homenaje.

En la Iglesia de la Asunción podemos admirar las Tablas Flamencas de la Ruta Jacobea.

Servicios

Se trata de una localidad de tan solo unos 3000 habitantes. A pesar de ello dispone de suficientes servicios para el peregrino que decida hacer aquí una corta parada o descansar una noche.

En el libro Buen Camino! le he dedicado contenido en las páginas 99 y 100.

Fisterra

Fisterra: El final de la Tierra

Fisterra o Finisterre, es uno de los dos epílogos del Camino de Santiago, junto con Muxía.

Un final pagano

Hemos llegado a Santiago de Compostela, y por lo tanto hemos acabado la peregrinación cristiana. No obstante, a menudo el camino nos queda corto y por ello deseamos seguir. Por necesidad o por convicción, ya sin connotaciones religiosas hacemos nuestras últimas 3 etapas: Negreira, Olveiroa y… Después de andar un par de días más, debemos tomar nuestra última decisión: ¿Fisterra? ¿Muxía? Nos decidimos por Fisterra.

El último mojón

Actualmente en este lugar encontramos nuestro kilómetro 0,000: Hemos llegado al final. Es tradición que al llegar aquí, debemos quemar simbólicamente nuestras vestiduras para, a partir de ahora volver a nuestra vida habitual pero totalmente renovados. Es cierto que el Camino nos ha cambiado. Nos ha renovado. Y hablaremos de nuestro camino casi convulsivamente, ante la incomprensión de quien nunca ha hecho el Camino de Santiago.

En el Faro, hay una instalación denominada “la vaca”, que puedes escuchar en este vídeo porqué sigue funcionando cuando hay niebla densa y para prevenir a las embarcaciones cuando navegan en las proximidades. Se trata de una potente sirena acústica que debe su nombre al peculiar sonido que emite. En mi primera visita al faro no pude ver la puesta de Sol pero pude escuchar esta ensordecedora sirena.

Los albergues públicos de Finisterre cierran sus puertas sustancialmente más tarde que los demás del Camino de Santiago para dar la posibilidad a los peregrinos a admirar la concurrida puesta de sol. ¿Has estado aquí?. Es escalofriante escuchar sonoros aplausos al sol cuando desaparece definitivamente (por hoy) en el horizonte.

Epílogo

Desde hace unos años, se ha añadido una última etapa: se trata de andar desde Finisterre a Muxía o desde Muxía a Finisterre.

En mi libro Buen Camino! he dedicado a Finisterre, tanto a la localidad como al faro 24 fotos en 5 páginas.

 

O Cebreiro

O Cebreiro

Si eres peregrino es imposible que no hayas oído hablar de la mítica etapa de la subida a O Cebreiro del camino de Santiago. Y si no lo eres es “casi” imposible.

Seguramente, antes de emprender esta dura cuesta, habrás descansado en Vega de Valcarce, Ruitelán o muy cerca. De tanto hablar y oir a hablar de esta etapa que nos puede dar un poco de miedo. En cambio, si cuando llegas aquí llevas unos cuantos días andando podemos decir que: “no es tan fiero el león como lo pintan”. Los preciosos paisajes de la etapa, que son los últimos de Castilla y León y los primeros de Galicia compensan el esfuerzo. Porque, por fín: ¡Entramos en Galicia!

¿Inicio del Camino?

O Cebreiro no es tan solo la entrada de los peregrinos a Galícia. Es además un pueblo turístico, con un buen número de visitantes ajenos al Camino. También es el lugar elegido por algunos caminantes para iniciar su peregrinación. Dispone de un albergue tutelado por la Xunta y otros albergues y alojamientos de titularidad privada. Tampoco dejes de visitar la iglesia de Santa María la Real.

Puedes recordar esta y otras etapas en “Buen Camino!”